viernes, septiembre 3

Vos tendrás tu forma, yo tengo la mía.

 


Sin embargo, acá estoy confundida y más fiel que nunca a mi misma y a lo que quiero. 

Mis labios agrietados lo están por el clima no por morderme la boca de decir lo que pienso, lo que siento.

Mi naturaleza está viva, en lo que armo, en lo que fluye así como en las plantas que cuido y me gusta tener. Así como en los colores de los paisajes que me armo al caminar y en la comida que preparo. Libre, en armonía. Me gustaría solo tener un poco más de paciencia para el vivir el hoy si apurarme, de apreciar cada detalle. El hoy. Nos acostumbraron a vivir apurados, a correr el reloj, a no ser tan sensatos ni apasionados. Que no hay tiempo para besos largos ni abrazos interminables. Que constantemente nos estamos perdiendo de algo y si, nos perdemos de nosotros mismos y lo que de verdad nos importa. Hoy sigo buscando las pistas que me lleven a estar en un lugar mejor, el mundo es avasallante y peculiar, arrollador como intimidante y es la emoción de cada uno de los estados lo que nos hace sentir, extraordinariamente vivos. No quiero menos que esto, no me quiero conformar. 

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Lo que no te mata, te fortalece.

(o te hace mas hija de puta).