Hoy no creo en las vueltas de la vida, creo que las vueltas las di yo.
Primeras vacaciones con amigos.
Participación en un programa televisivo (ser caradura en los tiempos de hoy).
Ingreso a la carrera y un montón de personas lindas que me acompañaron en esta nueva etapa.
Fuimos a la Feria del Libro, más específicamente a la conferencia que dio John Katzenbach, comprobé que me viejo es el más cholulo de la familia y le encanta serlo.
(Des)enamoramiento dudoso.
Fuimos a la Feria del Libro, más específicamente a la conferencia que dio John Katzenbach, comprobé que me viejo es el más cholulo de la familia y le encanta serlo.
(Des)enamoramiento dudoso.
Fiesta en un barco y mi primer casamiento como una persona adulta, digamos.
Cumplí veintiuno y festeje, literal. Mis amigos lo siguen desatancando porque todavía no lo pueden creer.
Asistí al recital de Ntvg, Superlógico Tributo Redondo, Attaque 77, El bordo y La Vela Puerca. Me gustaría que hubiesen sido muchos más pero estoy contentísima de haber estado en la mayoría con amigos, compartir ese sentimiento hermoso con ellos me llena de una forma que no te puedo empezar a explicar.
Despedida del año con los chicos del profesorado, y en breve a pasar el último día de este dos mil trece con la gente más quiero que son mis amigos.
Vine a destacar las cosas lindas para recordar que no todo es tan malo, que los días tristes pasan y que estas fechas de mierda también, me pareció extremadamente necesario hacerlo. Pocos saben que si lo bueno dura poco, lo malo puede ser eterno y no quiero terminar el año pensando de esa forma. Prefiero creer que si bien la vida te lleva a donde estás uno puede acoplarse o romper los moldes para hacer su forma propia. Este año fue diferente pero porque yo también elegí cambiar los modos, no todos porque las mañas quedan, pero al menos tratar de tomarme las cosas con más calma, con soda si te gusta más. Disfrute mucho más las nimiedades porque son las cosas que para mi forman un todo, las que guardo y atesoro. De todo lo que duele y lastima quizás sigo sin aprender como no hacerlas tan mías, como desprenderme de ellas tan fácilmente. No se como hacen algunos para lidiar con todo, yo no todas las veces sentí que podía, la gente hace malabares la mayoría del tiempo para estar bien y en el mundo pasa tanto constantemente que es agotador estar tratando siempre. Pero para mi ese es el arte del ser humano, cuando nos damos cuenta de que somos seres finitos y estamos de paso, hacemos lo que podemos con lo que tenemos y eso es todo.
Esta entrada la tengo pendiente hace rato y es porque sigo agregando cosas a la listita y eso no hace más que generar sonrisas. Así que me llevó todo eso conmigo y voy a tratar de recordarlo el 31 a las 12 cuando brinde por dos, mirando al cielo y todo se vuelva un poco gris una vez más.
Asistí al recital de Ntvg, Superlógico Tributo Redondo, Attaque 77, El bordo y La Vela Puerca. Me gustaría que hubiesen sido muchos más pero estoy contentísima de haber estado en la mayoría con amigos, compartir ese sentimiento hermoso con ellos me llena de una forma que no te puedo empezar a explicar.
Despedida del año con los chicos del profesorado, y en breve a pasar el último día de este dos mil trece con la gente más quiero que son mis amigos.
Vine a destacar las cosas lindas para recordar que no todo es tan malo, que los días tristes pasan y que estas fechas de mierda también, me pareció extremadamente necesario hacerlo. Pocos saben que si lo bueno dura poco, lo malo puede ser eterno y no quiero terminar el año pensando de esa forma. Prefiero creer que si bien la vida te lleva a donde estás uno puede acoplarse o romper los moldes para hacer su forma propia. Este año fue diferente pero porque yo también elegí cambiar los modos, no todos porque las mañas quedan, pero al menos tratar de tomarme las cosas con más calma, con soda si te gusta más. Disfrute mucho más las nimiedades porque son las cosas que para mi forman un todo, las que guardo y atesoro. De todo lo que duele y lastima quizás sigo sin aprender como no hacerlas tan mías, como desprenderme de ellas tan fácilmente. No se como hacen algunos para lidiar con todo, yo no todas las veces sentí que podía, la gente hace malabares la mayoría del tiempo para estar bien y en el mundo pasa tanto constantemente que es agotador estar tratando siempre. Pero para mi ese es el arte del ser humano, cuando nos damos cuenta de que somos seres finitos y estamos de paso, hacemos lo que podemos con lo que tenemos y eso es todo.
Esta entrada la tengo pendiente hace rato y es porque sigo agregando cosas a la listita y eso no hace más que generar sonrisas. Así que me llevó todo eso conmigo y voy a tratar de recordarlo el 31 a las 12 cuando brinde por dos, mirando al cielo y todo se vuelva un poco gris una vez más.
1 comentario:
Esas fechas son mortales. Sí. Y es difícil escapar a los balances. También.
El tuyo pareciera positivo. Qué suerte entonces!
Publicar un comentario