martes, septiembre 14

Mañana en casa.

Antes cuando prometías algo, si no entrelazabas los dedos meniques, tu promesa no valía, nada en lo absoluto.
Extraño esas viejas épocas...

Donde las palabras no se las llevaba el viento, cuando sos un niño pequeño y todo lo que dices es sincero & verdadero, no se en que momento empece a ver dos caras en la gente.
Lo que quiere mostrar y lo que en verdad es.
Esas cosas deberían enseñarlas desde pequeños...


A esta altura ya hubiéramos aprendido algo.
Yo hubiera aprendido algo. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo no podría explicarle a un niño que las personas son todas unas falsas, si no vive con ilusión e inocencia esos años, ¿cuando los va a vivir?

Lo que no te mata, te fortalece.

(o te hace mas hija de puta).