martes, julio 31

Soy mi propio miedo.

Hablan de sentir vacíos adentro como si fuera el lugar sin productos en la góndola del supermercado.


No hablamos de esa clase de vacío en el que escasea algo, que lo llenas colocando ese "algo" en su lugar. Entonces no, no sabes lo que es sentir un vacío por dentro. Podemos mentirnos y así sentir que lo vamos llenando de a poco, pero es como cuando queres engañar al estomago y te tomas una sopa o dos vasos fríos de agua antes de la comida. Momentaneamente te sirve, pero a la larga tenes hambre igual. Es ese sentimiento que te pone los ojos vidriosos, no ojos que brillan por amor, ese brillo que quiere mostrar que todo el tiempo estás a un paso de llorar, aunque casi no llores, aunque estés sonriendo. He mejorado con el tiempo, hasta me lo creí un poco, creí que era una etapa. Pero mi mirada no miente, mi mirada siempre dijo mas que mi sonrisa, es transparente y no me deja mentirme, no se maquilla con cosméticos; es lo que es, soy lo que ves.
 Uno cree pasar de esto, pero la realidad es que nunca me sentí completa, con nada, con nadie. Muchas veces no sentí nada, y no sentir nada era peor que sentirlo todo. No sentir nada te lleva a cosas extremas para sentir algo de todo eso que se te escapa de las manos; me llene de basura existencial, mediocre y comercial. Me quise amoldar al modelo que la sociedad quiere que seas. Cuando en realidad pertenecer es perderte. No tiene sentido amoldarte a nada, pero uno se va formando con lo que lo rodea para bien y para mal, va adquiriendo pequeñas cosas de todos que va tomando y se pierde. ¿Vos no te perderías?
 Yo me pierdo todo el tiempo, trato de buscar muy adentro nuevamente que soy y que es lo que quiero. Me mareo con lo que esta bien o mal. ¿Bien o mal para quien? ¿Para vos, para mi, o para los demás?-. Me termino contestando que si no esta bien para vos, no esta bueno para mi tampoco. Y no, así no es. Por eso estoy como estoy, por andar comparando, por no despegarme del todo, por nunca terminar de llevar a cabo lo que en un momento me propuse hacer. Hoy siento que no puedo nada, totalmente frustrante.
 Siempre me resuena en la cabeza esta frase de una película: La vida continúa. No te da tregua. No espera a que levantes cabeza. Yo se que es así, la iniciativa la tengo, siempre me costo concretar. Dar el último (y el primer paso). La vida no va a esperar (no me espero) a que se vayan estos cucos que me habitan en el alma. Pero ese no es el problema, el problema soy yo, siempre lo fui. Yo y mis delirios, mi cabeza hecha un limbo, el miedo que me da ser yo misma todo el tiempo, siento que no basta que me tengo que inventar a alguien mas para hacerlo bien.
 Algo adentro me dice que no, que no sea yo. Que no sé serlo o que nunca lo fui. Y voy por ahí tropezando con todo porque no se quien carajo soy.
 Nos vamos poniendo grandes, los trenes se van pasando y tengo miedo (de mi) y por mi.

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Lo que no te mata, te fortalece.

(o te hace mas hija de puta).