lunes, abril 23

mi otro yo, tu otro ser

Yo me quedo acá en la realidad
Que salió de un cuento perdido
Que armo solo yo por necesidad
 Guionista soy de mi destino.
¿Nunca les paso sentir el corazón queriendo salirse por la garganta? Sentir los latidos tan fuertes que hasta en un punto los escuchas, te duele mas. Es algo horrible. Es un nudo en la garganta, pero mas grande, mas grave, mas pesado, mas doloroso. ¿Por qué se forman los nudos? Creo que es por todo eso que no decimos, que nos vamos tragando hasta que llega algo que rebalsa el vasito, el vasito ese con el que medís tu vida. Hoy me molesta mucho que me hagan hablar, porque en realidad nadie escucha. Yo solía ser una persona extremadamente callada y reservada, a veces creo que era mejor así. ¿Para que abrirse a las personas si después no están? ¿Para qué te hacen hablar de cosas que jamás hablaste si después no quieren escuchar?
No dejaba entrar de lleno a las personas en mi vida. Ahora que lo hago o lo intento parece no valer en lo absoluto. No quiero creer que no sirve de nada, pero es lo que me hacen pensar.
Una vez mi maestra de 6° en una reunión de colegio, a la salida, le dijo a mi madre que tenga cuidado conmigo, que ser tan callada y reservada me traería problemas.  Mi mamá me contó,  me lo dijo subestimando la cuestión y con un tono de humor en la voz, creo que en ese momento pensó que yo no tenía problemas. Pero a mi me hizo un click en la cabeza escucharlo, yo sabía de que hablaba en realidad y empece a hablar, a hacer amigos en un tramo considerable de tiempo. Pero hoy me pregunto si en realidad la del problema no era mi maestra metiéndose en lo que no debía ¿Qué sabía ella de mi? ¿Que sabía de mi bienestar o mis problemas?
Hoy pienso que no sabía nada, porque hacerle caso a sus palabras tampoco fue el plan brillante querida Seño.
La cuestión es que a veces se me cierra el pecho, se me estruja el corazón y duele mucho a instancias que pensé que había superado. Quizás uno no supera, aprende a vivir con ello o lo cuenta en una historia como hoy. Hoy me ayuda mas escribirlo acá que contarle a un amigo cosas que no entendería nunca, que de contarlo te mirarían raro como siempre lo imaginaste, como siempre te miraron pero eligen disimular. Esta bien, tampoco soy muy normal que digamos. Pero escribirlo me ayuda, que lo lean o no pasa a segundo plano. Escribirlo de alguna manera lo saca de mi y duele un poquito menos, es ese otro yo que quiere salir a pasear un rato. Lejos de mi y de todo. Y lo dejo, porque siempre vuelve, porque habita en mi. A través de los años aprendí a contar principalmente conmigo, por mas que haya otro ser en algún lugar.

1 comentario:

Milu dijo...

Ufffffff, yo me desahogo mucho escribiendo cosas en el blog, yo también pienso lo mismo, para que abrirse a otras personas si después estas no están? Es una mierda.

Lo que no te mata, te fortalece.

(o te hace mas hija de puta).